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Beneficios del Judo en los niños

Si estás pensando apuntar a tu hijo a alguna actividad deportiva sería buena idea incluir el judo entre el abanico de posibilidades.

Escrita per Daniel el 27 setembre 2016 a les 21:01

Puede que a alguno le pare el imaginarse a su pequeño emprendiéndola a mandobles contra las estanterías de la casa o practicando tremendas llaves a su hermano pequeño.

Nada más lejos de la realidad, el judo es un noble deporte que no solo va a influir en el desarrollo físico del niño si no que le va a aportar valores como el respeto, la superación o la amistad.

Hay vida más allá del fútbol o el baloncesto, el judo es una actividad que puede venir muy bien tanto a niños como a niñas para fortalecer su cuerpo y su mente, adquirir nuevos hábitos de conducta y de paso aprender a defenderse. Sus beneficios son múltiples y de hecho la Unesco lo declaró como el mejor deporte inicial formativo para niños al permitir una educación física integral.

Beneficios del Judo en la forma física de los niños

En lo que respecta a la parte física se ejercitan todos los músculos sin excepción, lo que logra en el niño un desarrollo armonioso y simétrico en la formación muscular y ósea. La práctica del judo le permite al niño fortalecer los huesos, incrementar la masa muscular y aumenta la elasticidad de músculos y tendones, sobre todo en edades de crecimiento.

Pero más allá de favorecer el adecuado desarrollo físico uno de los aspectos más valorados de los amantes del judo es el relacional. El judo no busca dañar al oponente, de hecho se penalizan esas acciones, el objetivo es derribarlo utilizando sus propia fuerza mediante una coordinación de movimientos. El contrario es un compañero y se le contempla desde el respeto. Hay que confiar en él, adaptarse, cooperar, ceder y resistir, responsabilizarse de sus acciones y saber ponerse en el lugar del otro.

Beneficios psicológicos y sociales del Judo en los niños

Beneficios físicos, sociales y también psicológicos. La práctica del judo requiere disciplina y concentración, hábitos que el niño aprenderá a aplicar en el resto de aspectos de su vida, pero además precisa conocerse a uno mismo y por tanto aprender a controlarse así como a tomar decisiones de forma rápida. Todo ello va a servir para que el niño aumente la confianza en si mismo, mejorando por tanto su propia imagen y su autoestima. El entrenamiento le ayudará a su vez a disminuir su nivel de ansiedad y estrés y le enseñará a tolerar mejor la frustración.

Otra de las grandes ventajas es que todos estos beneficios se producen en un ambiente lúdico, de diversión, en el caso de los niveles iniciales. Desde los cuatro años el niño puede empezar a practicar judo, es importante que a edades tempranas se vea como una actividad deportiva en la que la competición sea lo de menos, según se avance en su conocimiento entrarán en juego otro tipo de valores. Pero lo reseñable es que el niño realiza actividad tanto física como psicológica mientras se relaciona con los demás y se conoce mejor a si mismo.

Fuente: Embarazoymas.net 

No hay edad para ser un judoka

Es una forma de vida.

Escrita per Daniel el 27 setembre 2016 a les 20:59

El judo ha nacido del «jiu jitsu» y se plantea desde 3 aspectos. El educativo es el de los niños. El deportivo es el que se enseña para competir y la faceta del hobby como mantenimiento físico. Los mayores lo entienden como defensa personal. ¿Estás preparado para aplicar las técnicas? El que resiste, ¡gana!

Qué es el judo?

Todo depende a quién se le pregunte. El judo es muchas cosas a la vez, un deporte, un arte marcial, un medio de defensa personal... Eso sí, la idea base en su creación es el bloqueo al adversario utilizando su propia fuerza, haciendo que este se agote hasta neutralizarlo en el suelo. Y de ahí la importancia de las caídas. Aprender a caer es una de las primeras cosas que se enseñan. El caer y levantarse con fuerza.

 «Coger esa agilidad y ese acto reflejo se hace a través de un juego en el que todos practican». Bernardo Romay, profesor y entrenador en el gimnasio Judo Club Coruña lleva 41 años con el judo en el corazón. Un pionero del judo coruñés. «Siempre será así», confiesa. El presidente del gimnasio educa más allá de lo físico. «No es solo deporte, es arte, es sentido ante la vida», matiza.

Él, lo lleva en su raíces y, se propone enseñárselo a los demás como una disciplina en la que se fortalece el respeto, la confianza y la concentración. Pero no todo son niños en este deporte. El judo también está dedicado a las personas mayores. «Buscamos transformar su mente. Demostrarles que pueden hacer muchas cosas», cuenta Romay, que afirma que todos los principios entran en juego cuando uno sube al tatami de judo. «El saludo es primordial».

¿Y qué es lo que realmente enseñais a los mayores? preguntamos. «La defensa personal. Nos imaginamos que uno es el agresor y el otro aplica las técnicas. Siempre con respeto», analiza Romay. No son pocas las personas que él entrena y cuenta que más cómodo no se puede sentir. «Asumen muy bien el orden, el respeto y la disciplina. Tienen años de experiencia y eso les hace jugar con ventaja». ¡Qué se lo digan a Juan de la Madrid!. Con 75 años, uruguayo y con un cinturón negro a sus espaldas. Juan lleva desde 1959 entrenando y afirma que es su pasión. «Aunque sea voy a rastras», confirma riéndose.

El judoka razona y cuenta que «siempre hay que tratar de evitar situaciones agresivas». Bernardo asegura que «los mayores son tan competitivos como los pequeños». La edad no es ningún incoveniente y recalca que lo más importante es «el mantenimiento físico». Está claro que «tienen menos resistencia pero la fuerza la guardan si se mantienen físicamente». Además, las teorías y principios del judo «crean en el ser humano objetivos alcanzables a corto plazo». Y eso crea «la motivación» y de ahí «el progreso», comenta. El concepto de estar vivo es algo, que para el profesor, es fundamental. «El judoka se tiene que sentir ágil y fuerte consigo mismo». Bernardo motiva a los mayores «les digo que les voy a hacer invencibles. Y lo hago en cuanto aprenden a ganar, pero también a perder». Saber superar una derrota es lo que te hace invencible.

UN ESTILO DE VIDA

A Romay ver cómo aprender y asumen responsabilidades le produce «mucha satisfacción». Pero los judokas también se sienten fuertes. Asumen el progreso como «el camino que uno debería llevar en la vida». Y así es, el progreso nos hace humanos, nos hace sentirnos vivos, como bien comentaba antes Bernardo. Cuenta como anécdota un curso que dio de defensa personal femenina. «Es algo que no olvidaré nunca». Y normal. «Una de ellas estaba con tratamiento depresivo y me escribió una carta. Salió de ese tunel para ver la realidad de la vida gracias al judo», comenta muy orgulloso. Creer en algo para poder hacerlo es otra de las teorías imprescindibles. «El alumno tiene que estar seguro de que sabe hacer cosas. Es importante que se lo crea». Ellos además proponen tareas para hacer. «Y si nos atacan en un ascensor, ¿qué hacemos?», o muchas situaciones como esta en la que no saben como reaccionar. Muestran ganas e interés y se ven con fuerza y más actitud cuando superan un examen. «Los exámenes motivan». Romay graba a fuego lento el «saber reaccionar ante cualquier situación y en cualquier momento». Es algo esencial, igual que «mantener la calma y entablar un diálogo con el agresor. Hay que observar sus puntos débiles, actuar y a partir de ahí mejorar esa técnica a través de la repetición», explica. Es cuestión de perseverancia, empeño y progreso hasta llegar a la perfección. 

Fuente: lavozdegalicia.es 

El Judo y los niños

Fútbol, baloncesto y judo, se puede decir que este es el triunvirato de los deportes en edad escolar. De los tres el judo quizá sea el minoritario pero no son pocas sus ventajas y beneficios para los menores.

Escrita per Daniel el 27 setembre 2016 a les 20:53

Como deporte surgió en Japón a finales del siglo XIX, se basa en la lucha cuerpo a cuerpo que practicaban los antiguos samuráis y pese a basarse en la lucha no es como se podría pensar un deporte agresivo. Se clasifica como deporte violento porque requiere ejecutar actos físicos realizados con violencia, en este sentido también sería violento el fútbol ya que implica golpear un balón, pero no es agresivo ya que su intención no es dañar al contrario, de hecho se penaliza toda acción que busca dañar al oponente, su objetivo es derribar al otro pero utilizando su fuerza.

El Judo es el deporte más completo para un niño y está recomendado por la Unesco

Partiendo de esta base son diversos los organismos que lo consideran un deporte perfecto para niños. La Unesco lo declaró como el mejor deporte inicial formativo para niños a partir de 4 años, al permitir una educación física integral. Por un lado desarrolla el área psicomotriz, se trabajan todos los músculos lo que permite el desarrollo armónico del cuerpo, el fortalecimiento de los huesos y la elasticidad e incremento de la masa muscular. Además se adquieren una serie de habilidades al trabajar la coordinación, la ubicación espacial, la resistencia, el equilibrio o el control de la fuerza, propia y la del contrario.

Sus beneficios van más allá de la parte física para el COI el judo es también uno de los deportes más completos porque además fomenta valores como la amistad, el respeto, la auto superación o la participación. La práctica del judo ayuda también a crear una imagen positiva de uno mismo, lo que es muy bueno para niños y jóvenes con problemas de autoestima e incide mucho en el saber ponerse en el lugar del otro, fomentando así el respeto hacia los demás. Requiere un elevado grado de atención, concentración y reflexión siendo así una buena práctica para niños hiperactivos o nerviosos.

Los niños que practican Judo son más respetuosos con los demás y evitan las peleas y la violencia

El judo es así una buena forma de iniciarse en la práctica deportiva de una forma lúdica a la vez que se trabajan aspectos tanto físicos como psicológicos. Los niños se divierten mucho con las confrontaciones y si lo mantienen hasta la edad adulta les puede ayudar a mantener el equilibrio psíquico y físico. No hay que olvidar la vertiente de autodefensa que tiene, además de ofrecer al niño la posibilidad de aprender un deporte estamos dándole la capacidad de saber defenderse ante cualquier posible agresión.

Desde los cuatro años se puede empezar a practicar judo, obviamente el tipo de enseñanza variará en función de la edad, en estas edades tempranas se trabajará sobre todo el control del propio cuerpo. Para su práctica solo será necesario el Judogi y la superficie donde practicarlo, llamada Tatami. El instructor, además de cinturón negro, debe poseer la titulación de profesor a fin de conocer bien al niño y saberlo tratar. A partir de ahí solo es empezar.